miércoles, 9 de junio de 2010

Alucinaciones Transitorias.


¿Por qué será?. . . ¿Por qué sucederá?... A veces me pregunto porque dentro de mis sueños continuán apareciendo rostros familiares que se han ido para siempre o que han desaparecido por el paso del tiempo...


Un día me hallé sentada dentro de un camión, esperando partir hacia mi rumbo... Y me pareció verlo, en mitad de la enmudecida multitud que esperaba subir a algún otro camión menos saturado... Él, dentro de mi memoria, estaba ahí, de pie y no me miraba, pero los rasgos de su rostro, me eran tan familiares que no pude evitar mirarle... Hasta que le perdí de vista.

En alguna otra ocasión, en el metro subterráneo hallé el perfil de aquel amor perdido, un perfil inconfundible que hizo que por momentos el corazón saltara de mi pecho. Desvié la mirada hacia otro lado y me oculté entre la multitud... Luego de mirarle detenidamente me di cuenta que eran los mismos rasgos finísimos; más no...

"No era él... No estás tú."

En algún lugar, una silueta familiar, un rostro conocido, una voz retumba en mis oídos... Y ya no quiero verles, no quiero encontrarlos en las calles por casualidad cuando mi inconsciente ha estado buscándoles todo el tiempo en el que yo pienso en cualquier banalidad. Ya no quiero... Ya no más.

miércoles, 2 de junio de 2010

Sólo una Flor.


Hace unos días, recuerdo es ya... Yo deliraba vacas rosas en el cielo y mi rostro era pálido y amarillo mientras forzaba mis piernas a coordinarse con mi mente y caminar, bajo el Sol incesante de la ciudad. El infierno de Hades me llamaba...


¿Recuerdas las miradas tiernas que me dirigías? Tú sólo buscabas mi bien sacándome a comer algo, pero en mitad de la gente me sentí tan desorientada, tan perdida... Y tú sólo querías verme feliz. Verme fuerte. Que Atena me protegiera.

Fue como un oasis en el desierto que el aroma de aquel puesto de flores me atrajo, entre el bullicio y el hedor de la gente y la comida... La comida en la gente y la gente de la comida. Me acerqué a mirar como ese señor de manos morenas y ágiles acomodaba ramitos de flores por aquí y por allá en las cubetas de agua. De pronto, mi mente recordó el Edén, los campos elíseos... Como si hubiera estado ahí antes, como si hubiera sido parte de otra vida... De otra dimensión.

"Todos los aromas de los Campos Elíseos juntos..."

Te acercaste a mi para tomarme de la cintura y besar mi mejilla. Presté poca atención a tu mirada soñadora y a tu sonrisa cuando susurraste mi oído:
- ¿Quieres una? - Preguntaste de manera casi dulzona, refiriéndote a las flores.

"Las quiero todas"

Pensé. Sin que mis ojos tocaran los tuyos, sin despegar mi mirada de ellas... Eran tan hermosas... Y yo tan marchita. Y tú insististe, sacudiéndome de una manera delicada... No entendías que no quería comparar la ternura de tu rostro con la belleza de las flores, jamás lo hiciste... No comprendías que yo de verdad deseaba que me extendieras una, que hubiera sido una lunática feliz.

"Pero... ¿Cómo iba a pedirte algo tan torpe?"

Siendo yo gélida y distante... Sólo quise que leyeras mi mente, que tomaras una flor para mi y que hicieras que sus pétalos frescos acariciaran mi rostro... ¡Iluminarme del color que fuera! Rojo, rosa, amarillo, anaranjado y hasta azul... Para que así besaras el néctar que mis labios te ofrecerían al final. Quise que nos amáramos entre el montón de flores.

Es sólo que... No lo hiciste y yo no fui infeliz,
Es sólo que... Hubiera sido tan mágico, tan dulce.
Quizá... La próxima vez que me veas, me darás una flor.

La flor, mi flor... Simplemente y sólo una flor.

domingo, 21 de febrero de 2010

"Tranquila... Debes inspirarte sólo un poco para poder completar el post interpretativo."

Pero no es tan sencillo... La música me ha vuelto eufóricamente loca, imágenes bailan en mis sesos de un lado a otro.

"Sólo deja de pensar en ello..."

¿Liberarse sólo un momento? Claro, suena bastante sencillo; Sin duda algo que podría bien hacer ahora mismo, pero espera...

"Sólo deja de pensar en aquella persona..."

¿Por qué debería de hacerlo? Aquello mejora mi interpretación, podría completar la frase tan sólo con echar un vistazo a sus ojos.

"Vamos, eres capaz de eso y más."

Por supuesto. Pero hay algo más que me perturba, un sentimiento de intranquilidad que revuelve mis ideas y no me permite acomodarlas, tal vez mañana...

"¿Qué te detiene?"

No lo sé. Será la tenue luz de las estrellas entre las nubes o el último aliento del cigarro que acabo de matar.

"La noche se está escapando ¿Qué harás?"

Es igual que el hálito inconstante y efímero de mi vida se escapa... Siento mi corazón latir y mi mente divagar sin ser capaz de escribir algo coherente.

lunes, 15 de febrero de 2010

"A night under the stars in a White Room"


Pasaba de la media noche... El Jazz estaba conmigo a media luz pero aún no lograba estar tranquila... Miré la hora en el celular... Ya no habrías de tardar. Un par de minutos después, una sensación me hizo saltar de mi lecho... Ya habías llegado.


Ni si quiera me molesté en ponerme algo más encima, el frío no era nada comparado a los latidos furiosos en mi corazón... Y así, en el silencio de la noche, me escabullí de casa para salir a buscarte.

Ahí estabas, delante de aquella reja... Al verte, mi corazón dio un vuelco inesperado, como si aún no estuviera acostumbrado a tu imagen... A la emoción bizarra de verte ahí por mi. Te hice pasar rápidamente y con sigilo subimos las escaleras, sintiéndonos espiados... Excitados por algo que no alcanzaba a comprender en mitad de la oscuridad.

A tientas, logramos llegar a mi casa. Te hice pasar a mi habitación, repleta de música, observada por estrellas y a media luz. Me di la vuelta mientras te acomodabas mientras yo iba por algo de té y café, para la velada. Aún recuerdo la visión de tus ojos llenos de adrenalina y mi sonrisa al mirarte ahí tumbado en mi lecho...

La espera me pareció eterna mientras miraba el agua calentarse... Té, café, cigarros, música excepcional, besos, caricias y puntos de vista eran lo que la noche me ofrecía. Todo envuelto de manera delicada en la delicada manta del secretismo... De vuelta, tu sonrisa fue mi bienvenida y por fin la sesión musical comenzó.

El tiempo fue cruel y de pronto ya me hallaba dormida entre tus brazos, con la promesa del amanecer junto a la calidez en tu piel... El tiempo fue benévolo al final, al permitirme besarte una última vez, antes de verte partir, rumbo al amanecer...

~ o ~

En mi cama nuevamente, todo tenía su aroma... Me dediqué a abrazar su almohada y a oler las sábanas impregnadas de su esencia mientras el Sol iba pintando el cielo y me preguntaba: ¿Aquello en verdad sucedió o fue un hermoso sueño?
Porque sus caricias continuaron siendo casi tan tangibles sobre mi piel como hace poco, su mirada se posaba sobre mí cada vez que cerraba los ojos y el sabor de sus besos aún se hallaba sobre mis labios... Pero... ¿Realmente había estado ahí, junto a mí?

Aquella madrugada del 14 de febrero no la olvidaré, la he echado de menos y cada vez que vuelvo a mirar en sus ojos, ahí está... Reflejo de la pasión y el amor.

"A night under the stars in a White Room"

martes, 9 de febrero de 2010

The Violet Hour.

Hace poco, mi mentor musical del momento me hizo favor de quemarme una canción genial que se llama así: "The Violet Hour" y él me recordó la noche que le conté acerca de un sueño especialmente violeta que tuve. . . En realidad era más bien como morado.

Por alguna razón, mi inconsciente tiene a varias "yo's" -o súper yo's- en mis sueños... La que es una asesina a sueldo, la que es una especie de ninja, la que posée poderes extraordinarios, la vampiresa, la exploradora, y la de siempre...

Todo aquello me intriga, porque en este sueño, "la hora violeta" sucede raras veces cuando la Luna en el cielo es morada con un halo violeta, en aquella ocasión, la "yo-de-los-poderes-extraordinarios" pierde sus poderes en esa noche. . . Igual que todos los que tienen la suerte o la desgracia de tener esa clase de talentos. Esa noche todos esos seres competirán por la supervivencia del más apto sobre la hermosa Avenida de Reforma.

Pensaba en ello. . . Es tan gracioso, liberador y reconfortante tener esa clase de sueños, pensar que mis experimentos conmigo misma no han sido en balde y que de cierta manera puedo controlarlo un poco más me satisface... Aunque no completamente.

¡Ya quiero soñar y recordar de nuevo!


Es increíble pensar en todo lo que el año nuevo ha simbolizado para mi... He dejado por fin tantas cosas atrás, cosas que no me servían en lo absoluto.
Siento que el cambio es inevitable... Pero ya no le temo, porque soy más fuerte que ayer; porque todo ha ido a mejor y porque he descubierto cosas que jamás imaginé.

Las musas flotan a mi alrededor, a ratos yo, impotente, sin ser capaz de siquiera rozarlas con la punta de mis dedos. La aurora se me antoja infinita con sus rayos de esperanza por doquier y el cielo nocturno me trae recuerdos antiguos... Sin que duelan ya.

Nuevos retos, nuevos caminos, nuevo miembro en la familia, toneladas de música y la sensación de algo grato y cálido saltándome en el pecho. . . ¿Qué es todo ésto? ¿Acaso será el estado efímero que el ser humano llama felicidad?. . .