Es increíble pensar en todo lo que el año nuevo ha simbolizado para mi... He dejado por fin tantas cosas atrás, cosas que no me servían en lo absoluto.
Siento que el cambio es inevitable... Pero ya no le temo, porque soy más fuerte que ayer; porque todo ha ido a mejor y porque he descubierto cosas que jamás imaginé.
Las musas flotan a mi alrededor, a ratos yo, impotente, sin ser capaz de siquiera rozarlas con la punta de mis dedos. La aurora se me antoja infinita con sus rayos de esperanza por doquier y el cielo nocturno me trae recuerdos antiguos... Sin que duelan ya.
Nuevos retos, nuevos caminos, nuevo miembro en la familia, toneladas de música y la sensación de algo grato y cálido saltándome en el pecho. . . ¿Qué es todo ésto? ¿Acaso será el estado efímero que el ser humano llama felicidad?. . .